En mi país de origen ( Argentina) Papá Noel (Santa) llega en forma inadvertida la noche del 24 de Diciembre. Los mayores de la casa se las ingenian para lograr colocar los regalos al pie del arbolito de Navidad justo en torno a las 12 pm de Noche Buena y como es verano, nadie se va a dormir antes de esa hora, por el contrario, todo el festejo se extiende hasta la madrugada.

Todos teníamos que esperar hasta que llegue la media noche para poder abrir los regalos que aparecerían como por arte de magia sin que nadie se diera cuenta al pie del arbolito.

No se como se festeja en tu país, pero creo que casi en todos los lugares donde se reconoce la Navidad, se abren regalos. Estos vienen envueltos en papeles de colores con cintas brillantes y nudos sofisticados que duran en solo unos instantes.

Unos días después, nos volvemos a reunir pero esta vez con un espíritu muy diferente. El ultimo día del año es para festejar, despedir y recibir al nuevo que seguramente llegará con mejores cosas para todos.

Es como si el año nuevo nos viniera a visitar de alguna parte misteriosa y fuera a pasar a través de nosotros dejándonos sus sorpresas.

Si bien hoy no creo que Papa Noel llega en forma invisible con regalos, todavía sigo creyendo en la magia que no solo ocurre en esos días, sino que nos acompaña a todos en cada momento y que lo único que nos hace falta es quizá, abrirnos a esta posibilidad.

Hoy creo que los regalos siguen llegando solo que vienen envueltos de distintas maneras escondiendo justo aquellas cosas que anhelamos y soñamos.

El reto que enfrentamos en esta época tan acelerada y acostumbrada a resultados instantáneos es que descartamos aquellos paquetes que nos llegan sin papel y cintas hermosas y que por el contrario nos parecen desagradables.

¿Te ha sucedido que a veces parece que todo sale mal y por más que hiciste todo bien, siguiendo las instrucciones, pareciera que la vida no te sonríe?

Creo que la vida siempre nos da lo que sembramos, pero no siempre tenemos la paciencia para esperar a que las semillas germinen.
Creo que a veces esperamos algo completamente distinto a las semillas que sembramos y de eso se deriva mucha frustración.
Creo que a veces sembramos la semilla correcta, pero no le damos las condiciones para cuidarla, nutrirla y por lo tanto ésta no germina, pero no necesariamente muere.
También creo que esas semillas necesitan un proceso y este se presenta en forma de regalos que vienen a veces con un envoltorio que no nos gusta y nos resistimos a abrirlos.
Muchas veces esos regalos desagradables encierran aquello que necesitamos aprender o experimentar para recibir lo que nuestro corazón desea.
Algunas veces podemos desear ganar más dinero y prosperar económicamente, y la vida nos presenta perder el trabajo, esto nos desalienta porque creemos que estamos solos o hemos sido abandonados, o que algo no funciona, pero ¿te has puesto a pensar que quizá el perder el trabajo es el regalo que viene con una envoltura fea?. Pediste o planeaste prosperar económicamente y justamente el Universo te presenta el perder el trabajo como un paso necesario para encontrar aquel mejor lugar o quizá tener las manos vacías y el tiempo para iniciar ese negocio o emprender ese entrenamiento en donde podrás hacer realidad lo que anhelas.
Si la vida te presenta limones, en lugar de quejarte por lo amargo, piensa qué puedes aprender y confía en la magia del Universo. Es más que decir que te hagas una limonada, es aceptar todo lo que los limones te quieren dar y no solamente agregarle azúcar.

Viene a mi mente el gran discurso de Steve Jobs donde mencionó que no nos podemos dar cuenta del significado que tienen muchos de los reveses de la vida en el momento en que estos nos suceden, pero que al paso del tiempo cuando miramos hacia atrás podemos unir esos puntos para darnos cuanta de que siempre existió esa magia que en forma misteriosa e invisible fue haciendo que distintos acontecimientos y decisiones nos abrieran y cerraran puertas para llegar a cumplir nuestro propósito de vida y llegar donde estamos hoy.

Aunque el fin de un año y el comienzo de otro nos presenta una gran oportunidad para reflexionar sobre lo que realmente queremos, en realidad no necesitamos limitar este ejercicio a solo esta época, cualquier tiempo es bueno para detenerse y ver si estamos viviendo con plena consciencia.

Hoy que me das a mi el privilegio de tenerte como un lector, permíteme invitarte a que abras y recibas todos los regalos que la vida te brinda y aunque algunos vengan envueltos de una forma inesperada, atrévete a ver lo que contienen, Yo creo que te sorprenderás al paso del tiempo al darte cuenta de que te fueron entregados porque justamente eran lo que necesitabas para tu vida. Es posible que pienses que no son los regalos que quieres recibir, pero confía, y recuerda que la vida siempre te dará lo que en verdad siembras.

Nota: Por si no escuchaste el discurso de Steve Jobs, aqui te dejo el enlace:

Y si te movió o inspiró lo que leiste, por favor comparte.

Con respeto y afecto

Horacio Alfonso

Muchas Gracias

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