Reducir estrés.
Ganar confianza.
Eliminar la nIMG_3118ecesidad de aprobación de otros.
Acabar con el dialogo interno negativo.
Parar el temor al rechazo.
Eliminar una sola creencia no es suficiente
No puedo prometerte que con una sola creencia cambiara toda tu vida, ninguna persona podría honestamente prometerlo. Pero si puedo prometerte que con solo eliminar una sola creencia mejora tu calidad de vida y te colocaras en el cuadro mental para lograr otros progresos en tu vida.
La mayoría de la gente no busca cambiar sus creencias, sobre todo porque las creencias que se necesitarían cambiar están ocultas como si fueran un program o virus que trabaja oculto a la conciencia.
En cambio lo que se busca cambiar es como nos sentimos o como nos comportamos. Generalmente la gente que me ha consultado viene con algún asunto relacionado con sus resultados. Si alguien viene a pedir algún tipo de consejo u orientación es porque no está contento con sus resultados o bien no se siente bien con lo que está sucediendo en su vida. Cuando una parte de la vida está muy bien, generalmente tenemos otra que atender. Una persona puede tener un gran éxito en las finanzas, pero a lo mejor su vida sentimental no es abundante, otra persona puede que tenga una gran satisfacción en las relaciones, y tiene dificultades de salud. Hay que entender que detrás de cada aspecto de nuestra vida se encuentran las creencias que funcionan similares a programaciones que limitan y enmarcan nuestro vivir.
Escuche a Joe Vitale (autor de varios best seller) mencionar que vivimos en un Universo manejado por creencias. Y ciertamente son estas (las creencias) las que están en el trasfondo de nuestros resultados y de cómo nos sentimos con nosotros mismos.
He aquí el primer paso necesario para eliminar o cambiar cualquier creencia.
Descubrir cuál es la creencia o creencias detrás de la conducta, resultado o emoción no deseada. Puede ser una, dos o múltiples creencias. Para esto se necesita enunciar en la forma más corta y simple posible y hacer memoria del primer recuerdo que tengamos de algún incidente en relación con esta creencia.
Por ejemplo: Una persona puede ser muy productiva y exitosa según los estándares de la gente debido a que en algún momento aprendió que para sentirse importante era necesario sobresalir, ser reconocida y ser capaz de lograr lo que la mayoría no puede lograr. Al ver su vida, todo parece muy bien, y llena de realizaciones. Y por supuesto, que mientras esta persona tenga forma de continuar siendo reconocida y más cosas que conquistar estará ‘diciéndose a sí misma’ que es importante. Solo que el día en que las cosas no le salgan bien, pierda el reconocimiento o no logre los resultados se sentirá que no es importante.
Es decir que si vemos esto un poco más profundo, la creencia que tiene esta persona en el fondo es que no es una persona importante: “Yo no soy importante” y ha creado una estrategia para contrarrestar esto y sentirse bien a pesar de esta creencia oculta. Seguidamente compartiré una técnica que te conduce paso por paso a la eliminación rápida de creencias limitantes.
Esta técnica es muy sencilla y no requiere de un proceso hipnótico y de muchas sesiones. De hecho con solo darse cuenta de cuál es la creencia muchas veces es suficiente para que esta quede disuelta. En mi experiencia he aplicado esta técnica para eliminar algunas creencias que me estaban limitando. En solo unos pocos minutos pude darme cuenta de que había ‘vivido’ por muchos años con creencias que me impidieron ver, hacer o intentar cosas que en realidad yo hubiera deseado lograr. A veces con solo descubrir la o las creencias limitantes es suficiente para sentirse liberado de ellas y experimentar un alivio inmediato con una sensación de bienestar general que se puede dejar ver con una sonrisa en el rostro.
Origen de las Creencias:
Sin pretender dedicar un gran espacio a este tema y con el fin práctico de lograr explicar esta técnica hay que reconocer que cuando nacemos, todavía no hemos adoptado creencias. Estas nos llegan a una edad muy temprana que es muy difícil limitar, dependiendo del nivel de conciencia de cada individuo.
Por lo general, darse cuenta del origen de una creencia, lleva solo tratar de recordar incidentes antiguos en nuestras vidas con preguntas como la siguiente: Haciendo memoria, cual es el incidente o experiencia más antiguo que puedes recordar? Esto puede remontar a cualquier persona al tiempo cuando esta tenía tres, cuatro o cinco anos y generalmente estas experiencias de la vida las vivimos con nuestros padres o con figuras de autoridad, ya que por lo general los niños, están siempre a cuidado de los mayores.
Para fines prácticos as

umiremos que se trato de nuestros padres, aunque es sabido que algunos de los lectores tendrán que reemplazar estas figuras, por abuelos, tíos, maestros, hermanos mayores etc.
Nuestros padres, son las figuras de autoridad primarias y en su rol de padres procuran corregir y dirigir a sus niños por el camino que ellos consideran el correcto. Corrigen a sus niños, ponen límites, recompensan y castigan sus conductas y en la mayoría de los casos siguiendo lo que les dicta el sentido común o repitiendo las lecciones que sus propias figuras de autoridad les dieron.
¡Quédate quieto!
¡Pórtate bien!
¡Que terco eres!
¡Si sigues así vas a ver!
¡Vas a tirar eso y vas a ver lo que te va a pasar!
¡Ya me cansaste y se me agoto la paciencia!
¡Cállate! ¡Te callas!
¡Que inútil eres!
Si hacemos memoria, podemos recordar un montón de expresiones de nuestros padres en procura de lograr controlar y corregir nuestras conductas.
Las Creencias se originan a partir de eventos que suceden en nuestra infancia cuando en relación con alguna figura de autoridad fuimos confrontados. En ese momento de confrontación con un personaje ‘gigante’ (desde nuestro punto de existencia) formamos una interpretación una interpretación le dimos un sentido a lo que estaba sucediendo.
No siempre tiene que ser un evento de corrección o negativo, puede tratarse de una ocasión en la que nos felicitaron o alentaron por algo que hicimos muy bien.
Ejemplo: un niño es reconocido por dejar jugar a su hermanita/o con sus juguetes. Se le dice, eres un niño bueno. De esta forma, el niño recibe el mensaje de que es bueno cuando deja que sus juguetes sean usados por su hermanita/o. Ahora bien, ¿es un niño bueno por hacer esto?, en caso contrario, si hace berrinches porque su hermanito usa sus juguetes, ¿es un niño malo?
En realidad, el evento de compartir o no sus juguetes no tiene nada que ver con lo bueno o malo que el niño pudiera ser. El evento no tiene ningún significado propio o intrínseco.
El niño, es el que recibe o interpreta que es un niño malo o bueno y esta creencia puede evolucionar hasta el punto de que llegue a creer que ‘cuando deja que su hermana use sus juguetes es un niño bueno’.
Claro que si todas las creencias o interpretaciones que se reciben cuando niños fueran tan simples como este ejemplo, quizá no estaríamos leyendo este tema.
Por ejemplo: No soy importante
Detrás de esta creencia, puede estar una conducta que aparentemente es muy exitosa, es decir, esta persona, busca ser reconocida, ser el primero en llegar, el primero en hablar etc., debido a que en el fondo ‘cree’ que no es importante y por lo tanto actúa contrarrestando esta creencia.
O, solo soy importante cuando me destaco o sobresalgo. Por lo tanto, si no sobresalgo o me destaco no soy importante. De esta forma, una persona puede vivir toda la vida persiguiendo ocupar lugares prominentes a fin de confirmar la creencia: Solo soy importante cuando me destaco.
Las creencias se forman a partir de incidentes o eventos. Un evento puede dar origen a varias creencias y lo que hacemos después es buscar la forma de validar esas creencias o interpretaciones.
Este es solo el primero de los pasos necesarios a fin de poder eliminar creencias limitantes y he dedicado todo un boletín porque considero que si no tienes claro o no descubres que creencia esta limitándote es muy poco probable que puedan servirte los otros pasos que son mucho mas sencillos.
Te invito a pensar en cual es alguna creencia limitante en tu vida, todos las tenemos, y una forma de darte cuenta de ella es prestando atención a tus sentimientos cuando las pronuncias.
Ejemplo: Si pronuncias en vos alta “No soy atractivo/a” y notas que tus emociones lo aceptan, significa que esta creencia hace resonancia en tu vida. Pronuncia la creencia contraria: “Yo soy atractivo/a” y si la sientes extraña o incomoda, no queda duda que tus emociones están alineadas con la primera creencia.
Otro ejemplo: “No soy bueno para las matemáticas” o simplemente “yo no soy suficientemente bueno para…..”
Es muy interesante notar que con solo hacer el trabajo de localizar e identificar bien la creencia muchas veces esta pierde poder sobre nosotros, es como que hubieran estado trabajando a escondidas y con solo traerlas a la superficie se comienzan a desvanecer.
En la próxima comunicación compartiré otros seis pasos muy simples y efectivos para erradicar cualquier creencia negativa o limitante de tu vida.
Claro que si deseas tener un dia completo experimentando como se eliminan creencias limitantes e incluso fobias, te invito a que asistas a alguno de nuestros encuentros en vivo de “Simplemente Atrévete”. Si deseas como puedes llevar este evento a tu ciudad, por favor, comunícate y con gusto te daremos la información.
Con todo respeto y afecto,
Horacio Alfonso
Pasos:

1. Enunciar en voz alta la creencia limitante: No soy suficientemente bueno. No soy digno de ser amado/a. Errores y fracasos son malos.

2. Buscar un incidente del pasado.
Hacer memoria del recuerdo más antiguo que tengamos asociado con la creencia en cuestión.
Ejemplo: soy malo para los estudios, no soy bueno para las cosas manuales, no tengo buena memoria, no soy bueno con los nombres.

3. Diferenciar el Evento y su Significado.

Notar que en ese incidente tenemos lo que está sucediendo, el hecho y lo que yo estoy interpretando, lo cual es una de las tantas interpretaciones posibles.

4. Jugar a significados inventados.

Aceptar que si bien los eventos no tienen significado propio, la interpretación dada, es completamente valida y como tal es MI verdad.
Hacer un juego de posibles interpretaciones. Imaginar que estamos viendo el evento en una pantalla y hemos invitado a unos amigos quienes nos ofrecen varias posibles interpretaciones.
No eras bueno en ese momento, no quiere decir que no lo seas ahora.
Tus padres estaban frustrados y no sabían cómo expresarlo, dijeron lo primero que se les ocurrió.
El que lo dijeran tus padres no significa que era cierto.
El sistema educativo del momento no era el mejor para ti específicamente.

5. Poner a prueba la interpretación
Volver al recuerdo y tratar de ver la creencia: no soy bueno para estudiar. Cuando digo tratar de ver la creencia, me refiero a que si haces memoria de aquel evento que asociaste a tu creencia, te podrá parecer como que estas ‘viendo’ en el ‘evento’ esa creencia. Ahora bien, hay que recordar que en realidad ‘te parece’ que estás viendo la creencia, pero digo ‘te parece’ porque si lo estuvieras “viendo” debería tener ‘color’,’ tamaño’, ‘peso’, etc. Debes recordar que las cosas en nuestra realidad material tienen color, tamaño, peso etc. Y preguntarse estas viendo estas características en la creencia. Esto quiere decir que esta ‘realidad’ no es material y que por lo tanto no existe en el mundo material. ¿Donde existe? En la imaginación o en la mente. Allí ha estado y ‘vivido’ todos estos años.
Imaginar que estando en ese evento sin significado alguien nos explica que tiene otras posibles interpretaciones y que ninguna de ellas es seguro, ciento por ciento, ya que no podemos saber por seguro nada de lo que sucede. Entender que los eventos no tiene significado, no sabemos lo que sucede, solo sabemos cómo los interpretamos. Por lo tanto, aquello que yo acepte como LA VERDAD, no es más que MI VERDAD que es a su vez una de muchas posibles VERDADES o INTERPRETACIONES.

6. Pronunciar la creencia y revisar como nos sentimos.

Probar de pronunciar nuevamente esa creencia, y es recomendable que lo hagas en voz alta, ya que necesitas escucharte decir la creencia y notar cómo te sientes ahora. Si has seguido estos pasos seguramente notaras un alivio ‘instantáneo’ y permanente.
Recuerdo el primer día que tuve la oportunidad de trabajar con este ejercicio, sentí una sensación de alivio y en mi rostro se dibujo una sonrisa. Me preguntaba cómo es posible que una cosa tan sencilla haya estado ‘viviendo’ ‘dentro mío’ por tanto tiempo. Me di cuenta de que yo le había estado dando vida y ‘alimentando’ esta creencia. Es decir, cada vez que algo sucedía en mi vida, casi en forma automática y sin pensar mi creencia se confirmaba haciéndola todavía más fuerte, para de esta forma entrar en un círculo ‘vicioso’ o ‘remolino’ con vida propia.
Te quiero invitar a que lo compruebes por ti mismo, sigue los pasos que te he sugerido en este boletín y experimenta la completa liberación de cualquier creencia auto limitante.
Claro que no bastara con solo eliminar las limitaciones, también hay que instalar Claro que no bastara con solo eliminar las limitaciones, también hay que instalar nuevas creencias que abran nuevas posibilidades para tu vida.
Te escribió Horacio Alfonso
Con afecto y respeto.

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